Cada mañana, Él despierta mi oído para que yo escuche como un discípulo.
No quiero dejar pasar los Ramos.
Mi padre siempre es el único que me respeta, el que entiende mis tiempos y ve mi corazón,
será por que él me creó, él me conoce. Siempre me sostiene y limpia mi rostro,
cuando pido que venga alguien a socorrerme nadie viene... Pero él permanece allí aunque yo no pueda verlo.
Cuando imploro algo de luz; esa luz pone en manifiesto un amor infinito y delicado, ese amor de padre a hija.
Cuando pido saber quién soy me trata como a una princesa; me viste de rosado y le da magia a mis días.
Cada vez que quiero comer él me alimenta con lo mejor; el alimento más completo y ardiente. Mi padre conoce mi paladar...
Y si tengo ganas de salir a pasear me lleva por senderos inexplorados, me muestra lugares que él quiere que visite..
Cuando estoy aburrida me presente a mis hermanos; sobretodo al mayor de mis hermanos, que hoy nos visitó en Jerusalén.
Mi padre y yo estábamos ahí, entre el tumulto gritando ¡Hosanna! Y había más familia, no sé si me vieron.
Le pido que venga a acariciar mi pelo por las noches y lo hace; no se duerme hasta verme entrar en un profundo sueño,
descanso en sus brazos, le confío mi amor, lo espío cuando está solo, duermo a su lado, lo refleja la luz del día...
Mi padre sostuvo mi mano hoy para levantar una rama del huerto. Hizo sacudir su tallo y reventar de alegría al esperar a su hijo,
abrió mi boca para gritar, me contuvo cuando irrumpí en llanto..
Mi padre me conoce, Él me creó, me ama y le amo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario