viernes, 4 de febrero de 2011
Ya se habló, la unción y la Jerarquía, presentes.
Cosas antes por ver, por vivir, por experimentar, cosas antes.
Ahora se fue. Confirmación Divina, de que se fue. Y fui o no fui. Pero que se fue.
Bueno, ¿Hablamos del verdadero sufrimiento? Las cosas están empezando.
¿Podría estar más sola? Si.
Si nos aproximamos a la luz, sólo porque Dios Es Grande.
Y ese "De que se fue, y fui y no fui, pero que se fue" no, no es otra cosa más que carisma.
Y si se elige saborear, se saborea, no dejemos las cosas por la mitad...
La lista de personas para hablar o confesarse es enorme, larguísima, y estoy última. No voy citar ninguna frase de las Sagradas Escrituras... Pero, cuando la unción confirma algo que nadie entiende, también se confirma esa misma unción.
El buen espíritu deja frutos. Buenos y jugosos frutos.
Sin señales de vida, sin presencia física, pero...
¿La intercesión? Gracias.
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