lunes, 27 de diciembre de 2010

II

No volvamos al texto de la ninfómana, por favor.
Vamos sacando y sacando hasta que quedan chiquitos, aunque tanto pensar me enferma, no sirvo ni nací para eso Gracias a Dios. Cada uno con sus capacidades de escucha, entendimiento, muerte y demás cosas vive (sin juzgar ni suponer. Vive) su rato íntimo de intensidad con El Señor. Y ya hace varios días que cuando un cura dice "Señor Jesús" me detengo a contemplar ese Señor, ese Jesús y ellos juntos y formando la mezcla más esplosiva y jamás vista hasta ese momento en la humanidad. El Señor me remite a Dios Padre, Jesús al mismo Cristo, y ese Dios hecho hombre, Verbo del Padre en algún momento, cuando sus alrededores están preparados para llamarlo "Señor" quizá nunca, quizá desde el principio, quizá en la Crucifixión, quizá en la Resurrección, ¿Quién sabe? Lo llamaron, lo sintieron, se postraron y reconocieron a Su Señor. Señor Jesús. Señor se le dice a una persona considerada honorable, prestigiosa quizá. Señor, a un padre, a un esposo, a un hombre de la realeza. Señor, nuestro Señor, el único que merece ser llamado Rey. Señor Jesús, Señor Dios, simplemente Señor, Nuestro Señor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario